* Es un proyecto audiovisual que comenzó como un “viaje” de acercamiento a la cultura y sociedad mexicanas, tanto desde los prejuicios como desde la valoración de formas y actitudes vitales y emocionales dentro de los grupos y redes sociales que “he habitado”. A modo de diario o cuaderno de bitácora y a lo largo de mi estancia en México, he grabado y colgado en la web los vídeos realizados desde el teléfono móvil, construyendo así un mosaico-red de pequeños documentales que utiliza la web como lugar expositivo, juntos a los canales de YouTube o Vimeo y a las redes sociales de Facebook o Instagram.              

A partir de mi vuelta a España, decido que el proyecto debe continuar con la mirada “transterrada” sobre mi país y cultura de origen, estableciendo así un viaje de vuelta que continúa con una línea de investigación. Un viaje de exploración de las dos culturas desde las redes sociales que se generan (amigos, familia, trabajo...) y los círculos sociales que se “habitan”. Ese “viaje” del artista hacia otras culturas me interesa cuando el proceso de vivencia social y cultural se convierte en fuente de inspiración del trabajo artístico, dando lugar a una mirada autoetnográfica: la experiencia individual, subjetiva, implicada y observadora de su entorno social se transforma en un catalizador de realidades más amplias, fuera de los discursos de poder. A través de su mirada autoetnográfica, el artista cuenta y describe “lo que vive”, a la escucha de lo que le rodea, como observador de las pequeñas cosas cotidianas, que terminan imbricadas en procesos sociales. Este planteamiento es el que subyace en todo el trabajo que hasta el momento he realizado.

 

Este proyecto se inicia en México a finales de 2013 y en 2014 recibe la Beca de Creación Artística del Gobierno de México para su desarrollo a lo largo de una estancia de 6 meses en México DF (Julio 2014 - Enero 2015).

 

El concepto TRANSTERRADA. Me interesa el significado de este neologismo, “transterrado”[1], porque sugiere que las personas no se encuentran “desterradas” en los países que habitan, ya que encuentran una continuidad vital en la experiencia personal y de vivencia a través de la nueva cultura recreando sus diferencias y sus semejanzas. Entiendo por tanto, que este término es apropiado y necesario hoy en día para los creadores que viajan a otros lugares, dentro y fuera de su cultura, que se halla a la búsqueda y a la escucha de nuevos estímulos y experiencias en el proceso creativo y, por ende, personal.

[1] El término fue acuñado por el filósofo español José Gaos (1900-1969). Designa a aquellos filósofos y pensadores que llegaron a México como consecuencia de la derrota de la República Española en la Guerra Civil (1836-1939).